Moises Viretti. Siendo penitente de la Reina y Madre de Alcalá sintiendo su mismo dolor y soledad por calles en devoción, con mujeres de mantilla y hombres con lazo morado, en la capital se palpaba un preludio de una despedida a otra Semana Santa más, contemplando a un diputado de cruz que te dice con su fija mirada…’’Llega la tarde de un viernes santo cargado de necesidades ante un año difícil…’’.
Vivir las ultimas 48 horas de nuestra Semana Grande teniendo listo nuestro apagavelas para una luz que se mantiene viva en nuestros corazones.
Hombres y ángeles guardan silencio al respeto de la muerte del señor, y todos ponen su gran empeño y labor para un futuro entierro digno; tres cruces solitarias se alzan en la tarde para contemplar al hijo de Dios yerto en la cruz junto a dos ladrones, música fúnebre con replique de tambor destemplado ante una cruz fría y llena de tristeza; puertas que al abrir parecen rasgar los muros de un templo sagrado ante la profecía de un hombre bueno que entrega su vida en Triana y nunca muere por que quiere llegar hasta Sevilla; carey de lirios benditos que secan la mejilla de una madre llamada Patrocinio que rompe a llanto dormido siendo advocación de María de la O. El frío de la noche se apodera del momento, y nuestro cuerpo queda refugiado del relente en nuestra capa oscura y breve calor del cirio encendido que brevemente alumbran nuestras calles…
2 comments:
maravilla de fotografias te felicito.
fotos guapas coleta ole hay.
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