Thursday, March 25, 2010

SUEÑO EN NAZARET

Moises Viretti. En pleno sueño placentero, el bullicio de la oscuridad hace que dicho sueño se termine y mis ojos se abran poco a poco, para así contemplar a Marcos, que con ropaje ligero y a media tunica, contempla algo que no le gusta; giro mi cabeza, y veo como Judas Iscariote parece quitarse de en medio por algo en el que se ve involucrado.
Mis ojos contemplan la desagradable escena en pleno directo como el Señor es empujado por el sayón, y este a su vez, se aprovecha para insultarle y escupirle.
Uno de los soldados, envaina su espada y ordena a dicho sayón que preparen camino hacia la casa de Caifás.
El anciano sanedrita, como uno de los patriarcas del pueblo de Israel, empuña su báculo, para adentrarlo en la fría tierra del huerto del Getsemaní, con una rabia incontrolable y a la vez, una satisfacción de orgullo de haber ayudado a prender al blasfemo.
Sin darme cuenta, ya que aún el sueño permanecía en mi ser, me sorprendía un soldado que se asomaba tras el olivo donde dormía y con voz poderosa y lanza en mano dijo: ‘’¿ Que hacéis ahí ? …Marcos me miró apresurado y si del viento se tratase, se dispuso a correr; el soldado intento agarrarlo pero solo se quedo con su fina tunica blanca, tirándola posteriormente al suelo con desprecio.
Posteriormente, este soldado romano se unió al resto de su clan y mi cansancio pudo conmigo dejándome caer nuevamente en un sueño en el que mi ultima escena vista era contemplar como se llevaban al maestro….Al instante, volví a despertarme, pero esta vez era junto al olivo del paso del Señor de Nazaret; era Fernando Castejon que me decía…’’Moisés, apoya aquí tu pié para bajar, que faltan menos de 24 horas para que Sevilla contemple lo que has soñado y lo que vio San Marcos…’’

Esa escena jamás se me olvidará al igual que las palabras de mi hermano Israel, que al oído me decía…’’cuando fotografiaba, pude sentir los gritos, el porrazo en la espalda al Señor y el profundo respirar del sacerdote sanedrita…

‘’a Jesús el Prioste, Fernando Castejon y todos los hermanos que nos acompañaron esa maravillosa tarde de Jueves de Pasión’’.





























Sunday, March 21, 2010

SED DE VERDAD

Moises Viretti. Con voces blancas de mujer y niños, rezo ante tu cuerpo sufriente y dolorido en una Parroquia que en silencio espera el consuelo de tu Santa Madre.

Coronado de espinas, te clavaron en la cruz, y tu barrio, te espera un caluroso Miércoles Santo para quitartela y así limpiarte la frente de una fría sangre que derramas por todos nosotros.

Señor de la Sed; mi Señor de la Sed, siempre te veo y te veré como aquel Dios hijo de mis primeros sentimientos cofrades; nacido en la Gran Plaza y adorado por todos los sevillanos; tu presencia nos crea un ambiente de oración y culto ante el Santísimo Sacramento que se transforma en encomendar a los enfermos a San Juan de Dios.

Humo de incienso que crea tristeza ante tu voluntad de entregar tu vida; pero en el fondo de mi corazón me dices, que cada vez que veo a mi Candelaria , vuelves a ser Niño Dios para darnos tu bendición.

Padre; ayudame a ser mejor persona cada día, tu que bien me conoces, tu que me has visto crecer, tu que me has visto madurar en la fé, tu, que pese a todo lo que ocurra, bueno o malo, serás mi Dios, mi Señor, mi divino Cordero del Padre, mi sediento guía de Amor, mi querido Dios que me crío en el camino de la fe.